El instante ha llegado.
Por tercera ocasión en la historia, México se convierte en el centro de atención al ser el anfitrión del encuentro inaugural de la Copa del Mundo. La selección nacional comenzará el Mundial 2026 este jueves, enfrentándose a Sudáfrica, en una inversión del encuentro inaugural del torneo que tuvo lugar hace 16 años.
Ambas selecciones se reunirán el jueves en el estadio Azteca en la Ciudad de México, donde el Tri contará con el apoyo incondicional de todo un país como su mayor aliado.
“En estas circunstancias es fundamental mantener la fortaleza”, expresó el defensor Mateo Chávez respecto al estatus de favorito que ostenta México en el Grupo A. “Es necesario saber cómo gestionar este tipo de contextos, porque a menudo estamos en la posición de no ser los preferidos.. En esta situación, hay que aprender a actuar ante ello, marcar la pauta, y avanzar”.
Al igual que hace 16 años en Johannesburgo, donde el primer partido concluyó en un empate 1-1, México será dirigido nuevamente por Javier Aguirre, quien asume su tercer ciclo tras haber conducido al Tri en los Mundiales de 2002 y 2010.
La aspiración mexicana, que para muchos es una obsesión, es lograr al menos un lugar entre los cuartos de final. Este ha sido el límite alcanzado por la selección en Copas del Mundo, logrado en calidad de anfitrión en 1970 y 1986.
México quedó atrapado en los octavos de final en siete mundiales consecutivos, desde 1994 hasta 2018, y fue eliminado en la fase de grupos en Qatar 2022.
Con un equipo que fusiona experiencia, representada por el delantero Raúl Jiménez, y promesas emergentes como el joven mediocampista Gilberto Mora, los mexicanos tienen la confianza de prolongar su favorable historial en los debuts mundialistas: el equipo mantiene una serie de siete torneos seguidos sin sufrir derrotas. Un buen inicio es, por ende, crucial para calmar la ansiedad local.
“Estamos extremadamente listos”, aseguró el ”Vasco” Aguirre en una rueda de prensa previa al partido desde el Azteca. “Pase lo que pase, la afición estará con nosotros. Será una celebración que perdurará durante muchas décadas”.
El entrenador mencionó que tiene su alineación inicial “muy definida” pero no reveló información sobre esta. Sin embargo, señaló que todo el plantel se encuentra en óptimas condiciones, tanto físicas como mentales.
“Estamos listos para cualquier eventualidad; a lo largo del tiempo hemos intentado exponerlos a diversas pruebas que han fungido como filtros, para demostrar que no solo se trata de fútbol, sino de estabilidad emocional”, enfatizó. “Hemos seleccionado a 26 jugadores que están capacitados para enfrentar cualquier desafío que surja mañana”.
A pesar de la falta de indicios claros, se anticipa que el “Vasco” Aguirre elija un once titular similar al que venció 5-1 a Serbia en el último amistoso previo a la cita mundialista, con un ataque dinámico liderado por Jiménez, flanqueado por Julián Quiñones y Roberto Alvarado.
La pareja de defensores César Montes y Johan Vásquez deberá fortalecer la defensa, mientras que Érik Lira, Álvaro Fidalgo y Brian Gutiérrez asumirán el control del mediocampo.
“Estamos completamente enfocados, tengo la impresión de que el equipo exhibe esa alegría por iniciar y cada miembro está entusiasmado por el comienzo”, manifestó Gutiérrez, quien, a pesar de haber participado en pocos encuentros con la selección mexicana, se presenta como una de las revelaciones del equipo.
Entre las ausencias más destacadas se encontraría la del mediocampista Edson Álvarez, uno de los líderes del conjunto, quien ha perdido su ritmo tras ser operado del tobillo, además de Alexis Vega y Mora.
La mayor incertidumbre se plantea en la portería, puesto que Aguirre aún no ha determinado si confiará en Raúl Rangel, quien ha logrado ganarse la titularidad desde principios de año, o si optará por la experiencia de Guillermo Ochoa, quien participa en su sexto Mundial.
“Desconozco quién será el arquero titular”, respondió al ser consultado sobre Ochoa. “Los 26 jugadores se encuentran motivados, no tengo ninguna duda de que el equipo tendrá un buen desempeño. Estoy muy tranquilo en relación a la portería”.
En su cuarta participación en el torneo, Sudáfrica espera arruinar la celebración mexicana. El entrenador Hugo Broos reconoció que la labor no será sencilla, pero prometió competir arduamente en el terreno de juego.
“Es innegable que México es el mejor equipo en el grupo”, aceptó en una conferencia previa al partido. Sin embargo, aseguró que su equipo está preparado y peleará con cada fibra y cada hueso”.
Para lograrlo, el técnico belga deberá maximizar el uso de su potencia ofensiva, dirigida por Oswin Appollis, quien es la figura principal del equipo y cuyo rendimiento fue fundamental para que los Bafana Bafana concluyeran las eliminatorias africanas como líderes de su grupo, logrando así su regreso a la máxima competición del fútbol mundial tras ausentarse en las tres ediciones anteriores.
“Aunque nos distancian 14.000 kilómetros, percibimos el respaldo”, añadió Broos al elogiar el aliento recibido de la afición sudafricana. “Pueden estar seguros de que mañana verán un equipo del que podrán estar orgullosos”.
