La tripulación del vuelo 7771 se vio obligada a efectuar un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto Internacional de Monterrey. Según informes iniciales, la pasajera comenzó a experimentar problemas de salud durante el trayecto, lo que llevó a familiares y otros viajeros a solicitar ayuda urgentemente al personal de vuelo.
Ante esta situación, el piloto optó por modificar la ruta y aterrizar en Monterrey para que la mujer pudiera recibir atención médica adecuada.
Al arribar el avión al aeropuerto, el equipo de emergencia y los paramédicos abordaron la aeronave para proporcionar asistencia; sin embargo, la pasajera ya no presentaba signos vitales.
