El exgobernador de Michoacán, Silvano Aureoles Conejo, habría abandonado Morelia a través del helipuerto La Viña con rumbo a Guadalajara, y posteriormente habría continuado su trayecto hacia Estados Unidos, según información recabada dentro de la Fiscalía General de la República.
A pesar de que la FGR no ha podido localizar de manera oficial al exmandatario de Michoacán, las investigaciones sugieren que su salida de la entidad tuvo lugar el uno o dos de marzo de 2025, en medio de las pesquisas en su contra por presuntos actos de corrupción y otros delitos vinculados a su gestión estatal.
Según las fuentes consultadas, hasta el momento no se ha iniciado un proceso de extradición contra Aureoles Conejo, ya que las autoridades mexicanas no disponen de una localización oficial que permita dar inicio a dicho procedimiento ante otro país.
“No tenemos información sobre su paradero. No está ubicado; se solicita un proceso de extradición cuando se tiene conocimiento del lugar en el que se encuentra”, comentaron las fuentes al ser interrogadas sobre el exgobernador.
La dependencia federal ha ratificado que existe una orden de captura contra Silvano Aureoles por el presunto desvío de 3 mil millones de pesos, un caso que mantiene el camino judicial abierto contra quien gobernó Michoacán de 2015 a 2021.
Adicionalmente a la investigación federal, el exmandatario también enfrenta acusaciones ante la Fiscalía General del Estado de Michoacán por presuntos delitos de homicidio calificado, abuso de autoridad y tortura, en relación con el operativo policial efectuado en la comunidad indígena de Arantepacua, en el municipio de Nahuatzen.
Respecto a las versiones sobre una supuesta colaboración de organizaciones criminales que facilitarían la salida de Aureoles Conejo del país, las fuentes de la FGR evitaron corroborar esa información y se limitaron a afirmar que la orden de aprehensión sigue siendo válida.
De acuerdo a las investigaciones conocidas hasta ese momento, el exgobernador habría partido de Morelia desde el helipuerto La Viña con destino a Guadalajara, Jalisco. Se presume que luego se habría movido hacia el norte de la república para cruzar la frontera con rumbo a Estados Unidos.
No obstante, la Fiscalía federal ha enfatizado que, mientras no se logre una ubicación formal del exmandatario, no se puede activar un proceso de extradición, dado que este procedimiento exige conocer el país y la localización de la persona demandada por la justicia mexicana.
El caso de Silvano Aureoles continúa siendo uno de los expedientes judiciales más significativos en el ámbito político en Michoacán, tanto por el monto del presunto desvío atribuido a su gobierno como por las investigaciones relacionadas con la operación de Arantepacua, uno de los episodios más severos de violencia institucional registrados durante su administración.
La FGR sigue buscando activamente al exmandatario, mientras las fiscalías federal y estatal mantienen procesos paralelos por diferentes delitos que podrían resultar en nuevas acciones judiciales en su contra.
