Las familias de Michoacán que dependen de las remesas se enfrentan a una crisis en su capacidad de consumo. Según la información proporcionada por la Secretaría del Migrante del estado, el poder adquisitivo real de los dólares que llegan ha disminuido en un 21. 75%, lo que implica que los hogares ahora adquieren menos bienes con la misma cantidad de dinero que recibían anteriormente.
Esta notable disminución se puede interpretar mediante un análisis técnico efectuado por la institución estatal: mientras que en el año 2024 un envío de 100 dólares se intercambiaba por cerca de 2 mil 007 pesos, en este primer trimestre de 2026, esa misma cifra ha caído a tan solo 1 mil 570 pesos. Esta variación de 437 pesos representa una evidente reducción en la capacidad de las familias para satisfacer necesidades fundamentales tales como alimentación, salud y educación.
El responsable de la Secretaría del Migrante indicó que este fenómeno se debe a una “tormenta perfecta” compuesta por tres elementos: la disminución en el tipo de cambio, el aumento en la inflación y la reducción en el volumen de envíos.
“Las remesas valen menos porque permiten adquirir menos debido al tipo de cambio, y porque los precios son más altos a causa de la inflación. Si se combinan estos tres aspectos, se obtiene una reducción de más del 20% en el poder adquisitivo real,” afirmó el funcionario.
En el contexto estatal, Michoacán, que tradicionalmente se destaca por recibir estos recursos, ha comenzado a experimentar una contracción en el volumen de envíos que se aproxima al 5% por hogar. Esto indica que los migrantes no solo están enviando dólares que tienen un menor valor en México, sino que también están remitiendo menores montos, disminuyendo de un promedio de 100 dólares a sumas de 95 dólares o menos, como resultado de las presiones económicas en los Estados Unidos.
Este escenario se alinea con las proyecciones de expertos de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH), quienes advierten que Michoacán podría concluir el 2026 con una contracción total del 1. 3% en la recepción de remesas. Con una inflación que ya supera el 4. 60%, excediendo lo que se había pronosticado a comienzo de año, el impacto social es inminente en los municipios con una fuerte tradición migratoria, donde el comercio local depende casi en su totalidad del flujo de divisas estadounidenses.
