El trabajo informal en Michoacán alcanzó el 54. 6% al finalizar el año 2025, evidenciando un deterioro en la calidad del empleo y en las condiciones de vida de la población.
El escenario del mercado laboral en Michoacán al concluir 2025 estuvo caracterizado por la precarización del trabajo, un incremento de la informalidad y el deterioro de las condiciones laborales, conforme a los datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI.
Si bien los datos a nivel nacional indican una estabilidad en la tasa de desempleo, la situación resulta más complicada en entidades como Michoacán, donde predominan el autoempleo, la labor por cuenta propia y las actividades con bajas remuneraciones.
A escala nacional, la fuerza laboral activa llegó a diciembre de 2025 a 61. 9 millones de individuos, con una tasa de participación económica del 59. 1 por ciento, ligeramente más baja que la del año anterior.
Esta tendencia afecta directamente a Michoacán, donde una proporción considerable de la población en edad laboral se encuentra en sectores altamente susceptibles a la informalidad, tales como el comercio, los servicios y la agricultura.
La tasa de desempleo se mantuvo en el 2. 4 por ciento, sin cambios respecto a diciembre de 2024. No obstante, esta métrica solamente no refleja la calidad del empleo disponible.
En relación a Michoacán, la baja tasa de desempleo coexiste con trabajos inestables, carentes de prestaciones y con ingresos que resultan insuficientes, lo que limita el bienestar de amplios segmentos de la población.
Uno de los aspectos más destacados del informe es el aumento en la tasa de informalidad laboral, que se situó en el 54. 6 por ciento de la población ocupada, equivalente a 33 millones de personas.
Este fenómeno tiene un impacto particular en Michoacán, una de las regiones con alta presencia de micronegocios, trabajos agrícolas de subsistencia y empleos sin acceso a seguridad social.
En lo que respecta a la subocupación, la ENOE reportó una tasa del 6. 2 por ciento, lo que equivale a 3. 7 millones de individuos que expresaron la necesidad de trabajar más horas de las que actualmente les permite su trabajo.
En Michoacán, este indicador se relaciona principalmente con el empleo temporal y estacional, especialmente dentro del sector agropecuario y el comercio informal.
El deterioro en la calidad del empleo también se evidencia en la tasa de condiciones críticas de ocupación, que aumentó al 38. 4 por ciento de la población ocupada.
Este indicador abarca a quienes laboran largas jornadas con bajos ingresos o a aquellos que trabajan menos horas de las necesarias por causas ajenas a su voluntad, una situación común en la estructura laboral de Michoacán.
Por sectores económicos, el comercio y la agricultura mostraron el mayor crecimiento en materia de empleo durante 2025, mientras que la industria manufacturera y los servicios sociales evidenciaron descensos.
Este comportamiento es coherente con la dinámica productiva de Michoacán, donde el crecimiento del empleo se centra en actividades de baja productividad y alta informalidad.
En términos de ingresos, la ENOE reveló que el 45 por ciento de la población ocupada percibió hasta un salario mínimo, mientras que solo el 0. 7 por ciento obtuvo más de cinco salarios mínimos.
Este contexto retributivo influye de manera directa en la capacidad de compra de los hogares de Michoacán y esclarece la continuidad de la pobreza en el ámbito laboral en la entidad, a pesar de los reducidos índices de desempleo.
Por último, la cifra de personas que no forman parte de la fuerza laboral llegó a 42. 8 millones en todo el país, de las cuales 5. 3 millones se manifestaron dispuestas a laborar sin haber efectuado ningún esfuerzo en la búsqueda de empleo.
