Su denominación oficial es Unidad de Ciencias, Ingeniería y Humanidades, y actúa como el núcleo de la Universidad Michoacana.
El diseño urbano de Ciudad Universitaria no se atribuye a una única fase o criterio arquitectónico. Se trata de un área creada por acumulación: decisiones pospuestas, reubicaciones de proyectos, donaciones de terrenos y etapas de crecimiento que, en su conjunto, han configurado el principal campus de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo en Morelia, que este lunes 6 de julio celebra 53 años.
La narrativa de Ciudad Universitaria se inició antes de que el campus existiera como tal. Dos iniciativas que nunca se materializaron: un antiguo Campo Militar de Aviación y una decisión del Consejo Universitario, dieron lugar al recinto que desde hace cinco décadas alberga gran parte de la vida académica de la UMSNH. Aunque es reconocida por generaciones de estudiantes como Ciudad Universitaria, su título oficial es Unidad de Ciencias, Ingeniería y Humanidades, un nombre que ha caído en desuso, reservado para documentos institucionales, mientras el lugar continúa evolucionando con nuevas construcciones y fases de crecimiento.
El término Ciudad Universitaria tiene su origen en la tendencia internacional que adoptaba el modelo estadounidense, lo que impactó en la nomenclatura de estos complejos en América Latina durante el siglo XX, tal como ocurrió en México con el campus principal de la Universidad Nacional Autónoma de México.
En Michoacán, se buscó un modelo similar desde los años 50: reunir en un amplio espacio varias de las escuelas profesionales más importantes de la UMSNH. Durante esa época, se consideraron alternativas de localización que no llegaron a concretarse. Según el texto ‘Patrimonio nicolaita: arquitectura, pintura y escultura’, se evaluaron inicialmente el Parque Juárez y posteriormente el Bosque Cuauhtémoc, donde hoy se encuentra la Facultad de Ciencias Médicas. Ambas propuestas fueron desechadas, lo que mantuvo el proyecto en un estado de inactividad durante años.
Todo cambió en 1972, cuando la Secretaría de la Defensa Nacional cedió a la UMSNH el terreno del antiguo Campo Militar de Aviación. Esa superficie brindó la posibilidad real de edificar el campus. Un año más tarde, el 6 de julio de 1973, el Consejo Universitario aprobó oficialmente la fundación de la Unidad de Ciencias, Ingeniería y Humanidades, lo que dio lugar en un acta administrativa a lo que actualmente se conoce cotidianamente como Ciudad Universitaria entre los nicolaitas.
El proyecto original no solo delineaba edificios, sino que también proponía una interacción diferente con la ciudad. Los primeros planos incluían una vía que cruzaría el recinto, con una delimitación funcional entre zonas académicas y deportivas. Esa calle nunca fue construida. Se optó en su lugar por un campus cerrado, con accesos controlados y circulación interna.
La etapa inicial fue gestionada por el Comité Administrador del Programa Federal de Construcción de Escuelas (CAPFCE). De este tiempo provienen los edificios de color blanco con arcos que aún representan una parte significativa del conjunto. La propuesta arquitectónica se basaba en una visión de uniformidad institucional, con estructuras funcionales y repetitivas, diseñadas para acomodar el crecimiento inicial de la matrícula.
Desde 1995, se añadieron edificaciones que presentaban estilos arquitectónicos distintos, especialmente en facultades como Arquitectura, Ingeniería Civil y Bellas Artes. Se argumentó que esta diversificación respondía a la necesidad de crear nuevos espacios especializados: talleres, laboratorios y áreas para la producción académica que requerían configuraciones diferentes a las originalmente planteadas.
En las áreas de Ingeniería Civil e Ingeniería Mecánica, se construyó un tercer nivel como respuesta a la escasez de espacio horizontal. Esta decisión alivió la presión sobre las áreas verdes, aunque también afectó la continuidad del paisaje original del campus, donde los espacios abiertos formaban parte de la concepción inicial.
Uno de los edificios que representó un cambio en la escala del complejo fue el Centro de Información, Arte y Cultura (CIAC), que fue inaugurado en 2011. Este inmueble fue diseñado por Teodoro González de León y pensado como un espacio destinado a congresos, exposiciones y actividades académicas. Su adición trajo consigo una lógica de diseño más compleja en comparación con las construcciones anteriores. Un hecho similar ocurrió con el nuevo edificio de Rectoría, que se erigió bajo una arquitectura moderna de espacios y fue inaugurado en 2022, tras enfrentar varios retrasos.
El paisaje de Ciudad Universitaria también está influenciado por elementos que no cumplieron su función original. Uno de los más destacados es el tanque elevado destinado al abastecimiento de agua del campus. Problemas estructurales impidieron su correcto funcionamiento, por lo que nunca se utilizó, pero se ha convertido en un referente visual para el alumnado.
Ciudad Universitaria, o más precisamente la UCIH, permanece como un espacio en continuo ajuste: capas sucesivas de planificación, corrección y adaptación. Su historia puede observarse de la misma manera que su arquitectura: una superposición de decisiones que han configurado su forma actual como el campus central de la Universidad Michoacana.
