¿Realmente logró México vencer la “maldición del quinto partido” en el Mundial 2026?
Con su triunfo por 2-0 ante Ecuador, la selección masculina de fútbol de México alcanzó un logro que no conseguía desde el Mundial de 1986: participar en el quinto partido de un torneo mundialista. Desde 1994, el Tri, como se denomina al equipo nacional, ha logrado clasificarse a los octavos de final en todas las ediciones, a excepción de la de Qatar 2022, donde no logró avanzar más allá de la fase de grupos.
Sin embargo, las diversas derrotas en los octavos de las Copas del Mundo de EE.UU. 1994, Francia 1998, Corea y Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010, Brasil 2014 y Rusia 2018 dieron origen a la percepción de una especie de maldición que impedía su ascenso a cuartos de final (el quinto partido).
El sitio de noticias mexicano Debate menciona que “la frase ‘quinto partido’ se ha integrado al léxico del fútbol en México ya que simboliza el duelo que acerca a las semifinales de un Mundial. No obstante, la trayectoria ha sido especialmente dura para la selección nacional.”
En una entrevista con BBC News Mundo previo al reciente Mundial en Qatar, el periodista mexicano Ciro Procuna admitió que esto se había transformado “en una suerte de obsesión” para los seguidores del equipo.
Qatar representó un retroceso, ya que el equipo no logró acceder a octavos. Sin embargo, quizás esa regresión fue el impulso necesario para regresar con fuerza.
El portal Debate –al igual que muchos aficionados en México– se cuestiona este miércoles si realmente ha caído “la maldición”, dado que México disputará en esta edición un quinto partido, pero en realidad aún está lejos de haber superado los octavos de final.
Para avanzar a la etapa de cuartos de final, todavía queda un desafío.. otro encuentro más.
Este martes, en el estadio Azteca, donde se logró la victoria sobre Ecuador con los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez, los seguidores del Tri volvieron a entonar “¿Y si sí?, ¿Y si sí?, ¿Y si sí?”.
Esta expresión –informa el corresponsal de BBC Mundo en México, Daniel Pardo– ha cobrado notoriedad en estos días como respuesta a la creencia de que México carece de opciones para triunfar en la Copa del Mundo.
Gran parte de esa expectativa se basa en que México actúa como local en este Mundial, en colaboración con EE.UU. y Canadá.
La última ocasión en que la selección mexicana superó la “maldición del quinto partido” y accedió a los cuartos de final fue en el torneo de 1986, donde también fue anfitrión, aunque de manera exclusiva.
En aquella oportunidad, venció a Bulgaria en octavos –también en el estadio Azteca, con un marcador de dos goles–, pero en cuartos de final se enfrentó a la poderosa Alemania Occidental, capitaneada por Karl Heinz Rummenigge y Harald Schumacher, quienes, tras derrotar al anfitrión, continuaron su camino hasta la final de ese campeonato.
En este torneo, México no ha logrado repetir la hazaña de hace 40 años porque, aunque ha triunfado en cuatro encuentros, aún no ha alcanzado los cuartos de final. Esto se debe a que el aumento de equipos en este Mundial, pasando de 32 a 48, ha añadido una nueva fase de eliminación directa.
La victoria frente a Ecuador, después de haber finalizado la fase de grupos con puntaje perfecto (tres partidos disputados, tres partidos ganados), se produjo en la etapa de dieciseisavos de final del torneo mundial.
Por lo tanto, la temida barrera de los octavos de final estará realmente en juego para el Tri el próximo 6 de julio, cuando se enfrente al vencedor del partido que disputan este miércoles Inglaterra y la República Democrática del Congo.
De conseguir la victoria, habría alcanzado nuevamente los cuartos de final, como lo hizo hace cuatro décadas.
¿Y si sí?.
