La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, reconoció este lunes que ha discutido con su par estadounidense, Donald Trump, el aumento de las importaciones de gas natural provenientes de Estados Unidos, así como la implicación de empresas norteamericanas en Petróleos Mexicanos (Pemex). No obstante, ella rechazó que estos temas representen condiciones para la firma o validación del tratado de libre comercio conocido como T-MEC.
“Sí se ha mencionado esta cuestión, pero no ha existido insistencia, simplemente se ha aclarado que en México eso no es posible”, afirmó la presidenta durante su conferencia de prensa matutina, aludiendo a una supuesta solicitud de Estados Unidos para recibir activos de Pemex o para incrementar la compra de gas natural a cambio del tratado comercial.
Sheinbaum precisó la naturaleza de sus intercambios telefónicos con Trump, aclarando que los asuntos relacionados con la energía y el comercio son discutidos dentro del marco constitucional de México y sin ninguna presión o condicionante referente al acuerdo comercial.
Las afirmaciones de la mandataria se producen en el contexto de la revisión conjunta del T-MEC entre Estados Unidos, México y Canadá, un proceso que se ve influenciado por las presiones comerciales desde Washington y la renegociación de normativas de origen en sectores fundamentales como el automotriz y el energético.
En lo que respecta a la participación de inversión extranjera en Pemex, la presidenta enfatizó que en sus conversaciones telefónicas ha explicado al mandatario estadounidense que la legislación mexicana impide la transmisión de derechos sobre hidrocarburos, aunque especificó que existen modalidades legales para la participación de empresas estadounidenses como contratistas para la empresa estatal o en proyectos de licuefacción y exportación de gas.
“Existen otras formas de participación, por ejemplo, Sempra Energy tiene una planta de licuefacción de gas en Ensenada que importa desde Estados Unidos y que exporta principalmente hacia Asia. Hay diferentes mecanismos disponibles que se ajustan a la ley y hemos sido muy claros al respecto”, afirmó la gobernante.
Sheinbaum también detalló que México importa gas natural de Estados Unidos para abastecer sus cinco nuevas plantas de ciclo combinado, pero aclaró que la política de su administración se orienta también hacia el fortalecimiento de la producción y desarrollo interno de este hidrocarburo.
Además, la presidenta rechazó la postura estadounidense que afirma la existencia de regiones en el país bajo el control de cárteles del narcotráfico, atribuyendo esos discursos a la contienda electoral interna en Estados Unidos y subrayando los logros del país en la disminución de homicidios y en la lucha contra el tráfico de fentanilo.
“Les hemos aclarado que no es correcto. Ellos saben que están en campaña y a menudo desean utilizar a México como parte de su estrategia electoral; hemos afirmado que no usen a México, tienen suficientes problemas internos que resolver”, destacó.
Subrayó que su última conversación telefónica con Trump tuvo lugar el 16 de septiembre y que ambos países mantienen canales de comunicación abiertos a través de sus respectivos equipos de trabajo para avanzar en las negociaciones comerciales y en las iniciativas de cooperación en materia de seguridad.
