En la reciente sesión del Consejo Nacional de Autoridades Educativas (Conaedu), se introdujo la propuesta del Decálogo para la Educación Básica, que tiene como objetivo regular el uso de dispositivos móviles en las instituciones educativas. Esta iniciativa aspira a fomentar ambientes de enseñanza y aprendizaje que prioricen la atención, la lectura y la convivencia armónica, prescindiendo de la utilización de teléfonos celulares, según lo comunicó Patricia Flores Anguiano, titular de la Secretaría de Educación del Estado (SEE).
En un comunicado oficial, este documento incluye diez puntos fundamentales que instan a los estudiantes a abstenerse de llevar teléfonos o dispositivos electrónicos a la escuela, a menos que el docente lo requiera por motivos académicos, de salud, de discapacidad o inclusión. “Nuestro objetivo es que los niños, niñas y adolescentes puedan aprender y socializar sin distracciones; la atención en clase, la promoción de la lectura y el fomento del desarrollo integral a través del juego tradicional y la interacción social deben ser la prioridad en las aulas,” declaró la funcionaria.
Además, indicó que los lineamientos del Decálogo abordan elementos esenciales para la salud física y socioemocional de los estudiantes, tales como un descanso adecuado, el uso consciente de instrumentos físicos para la escritura e investigación, y la prevención de situaciones de violencia digital, acoso escolar o discriminación.
La secretaria de Educación subrayó que seguirá con el análisis y el diálogo continuo con los diversos actores de la comunidad educativa, incluyendo autoridades educativas, profesores y familias, con el fin de alcanzar los mejores acuerdos que aseguren entornos educativos que sean seguros, respetuosos y propicios para el desarrollo de los estudiantes.



