Baltazar Gaona señaló que el equipo de seguridad del diputado Alejandro Tafolla entró al recinto legislativo armado sin contar con la autorización de la Presidencia.
El comienzo de la sesión del Congreso de Michoacán estuvo caracterizado por un enfrentamiento directo, cuando el presidente de la Mesa Directiva, Baltazar Gaona García, utilizó el micrófono para expresar una advertencia sobre la seguridad en el lugar.
Aludiendo a la Ley Federal de Armas de Fuego y al artículo 218 de la Ley Orgánica del Congreso, Gaona enfatizó que, a pesar de que varios legisladores tienen derecho a contar con escoltas legales, el Palacio Legislativo no es un área donde se permita portar armas sin el consentimiento explícito de la Presidencia.
La tensión se incrementó cuando Gaona García mencionó de manera específica al diputado independiente Carlos Alejandro Bautista Tafolla. El presidente hizo hincapié en que el personal de seguridad asignado al legislador, tras el reciente asesinato de Carlos Manzo, se hallaba dentro de las instalaciones portando armas de fuego de forma “evidente” y sin seguir el protocolo de registro requeridos, constituyendo así una violación a la soberanía del recinto.
“Sin duda tienen restringida la entrada a este recinto por portar armamento dentro de las instalaciones sin la autorización de la presidencia. En este momento es obvio que hay personal del diputado Alejandro Tafolla que está armado y no posee ninguna autorización, por lo que se le solicita que retire a su personal de las instalaciones del Congreso”, expresó Gaona con firmeza.
En lugar de responder de inmediato, el diputado Bautista Tafolla permaneció en silencio durante el desahogo de los siguientes cinco asuntos del orden del día. Después de ese lapso, solicitó la palabra para tratar de explicar la situación.
El legislador sostuvo que no había solicitado dicha seguridad, sino que fue asignada a él, además de afirmar que otros diputados cuentan también con escoltas, aunque se abstuvo de mencionar nombres para, según argumentó, preservar la cordialidad.
No obstante, al intentar sustentar su posición mediante la lectura de un artículo legal, encontró dificultades para localizar el texto correspondiente y continuar su intervención.
Ante esta situación, Baltazar Gaona aumentó el tono de su intervención para subrayar que la seguridad en el Congreso no se basa en criterios personales, sino en la observación de los protocolos establecidos.
De inmediato, dio instrucciones a Juan Carlos Zamudio, el encargado de seguridad del Congreso, para que procediera con la expulsión de cualquier individuo armado que no tuviera la autorización expresa de la Presidencia.
El episodio finalizó con la salida del personal de seguridad mencionado y con un llamado por parte de la Presidencia de la Mesa Directiva a cumplir con las normativas internas del Congreso.
La controversia reabrió el debate acerca de los protocolos de seguridad en el Palacio Legislativo, especialmente en relación con los diputados que requieren protección especial debido a contextos de riesgo.
Finalmente, la sesión se reanudó con normalidad, pero el cruce entre Gaona y Tafolla representó uno de los momentos más tensos del inicio de los trabajos legislativos de este miércoles.
